Las autoridades de Irán anunciaron que durante dos semanas permitirán el paso seguro por el estratégico estrecho de Ormuz, aunque bajo coordinación con sus Fuerzas Armadas, en medio de las negociaciones con Estados Unidos para reducir la tensión en la región.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, explicó que el tránsito marítimo será posible siempre que se respeten las condiciones técnicas y la coordinación con el Ejército iraní. La medida coincide con la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de suspender por el mismo periodo los ataques contra la República Islámica.
Teherán señaló que la reapertura parcial del estrecho responde también a la solicitud del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien ha mediado entre ambos países para impulsar un acuerdo. Irán advirtió que si cesan los ataques, sus fuerzas armadas pondrán fin a las operaciones defensivas en la región.
Las autoridades iraníes indicaron que las negociaciones se realizarán en Islamabad y estarán basadas en una propuesta de diez puntos presentada por Teherán, que incluye un protocolo de paso seguro por el estrecho de Ormuz, el fin de hostilidades y el levantamiento de sanciones.
El plan también contempla la retirada de fuerzas estadounidenses de la región y garantías internacionales para el cumplimiento del acuerdo. Irán aseguró que el paso por Ormuz será controlado y advirtió que responderá si se produce cualquier nueva escalada militar.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas energéticas más importantes del mundo, por donde transita cerca del 20 por ciento del petróleo global. La reapertura temporal reduce la tensión internacional mientras ambas partes intentan avanzar hacia un acuerdo más amplio.