Las fuerzas armadas de Israel intensificaron sus ataques en la ciudad de Gaza con la intención de tomar el control del mayor centro urbano del enclave palestino, lo que podría forzar el desplazamiento de casi un millón de personas. En paralelo, el gobierno de Benjamin Netanyahu llamó a 60 mil reservistas y extendió el servicio militar de otros 20 mil soldados.
La escalada ocurre pese a que Hamas aceptó una propuesta de tregua impulsada por Egipto, Qatar y Estados Unidos, a la que Israel aún no responde. Mientras tanto, el Ministerio de Salud de Gaza reportó al menos 81 muertos en las últimas horas, con lo que la cifra total de víctimas desde el 7 de octubre de 2023 supera las 62 mil. Entre los fallecidos recientes se encuentra Mohammed Shaalan, exjugador de la selección palestina de baloncesto, abatido en un tiroteo durante la distribución de ayuda.
La ofensiva israelí también coincide con el anuncio de nuevos asentamientos en Cisjordania, decisión que provocó la condena de Francia, Alemania, Reino Unido, Bélgica y Jordania. El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió que la estrategia de Netanyahu puede desencadenar un “desastre regional” y acusó al primer ministro israelí de bloquear cualquier posibilidad de acuerdo.