Aunque suelen considerarse saludables, los jugos naturales pueden provocar picos de azúcar en la sangre debido a la pérdida de fibra durante su preparación, lo que acelera la absorción de fructosa en el organismo.
Entre los principales señalados está el jugo de naranja, ya que para preparar un vaso se utilizan varias piezas de fruta, concentrando grandes cantidades de azúcar que se absorben rápidamente.
El jugo de piña también presenta un índice glucémico elevado, que aumenta aún más al eliminar la fibra. Esto puede generar subidas rápidas de glucosa y favorecer la resistencia a la insulina con el consumo frecuente.
Otro caso es el jugo de uva, considerado prácticamente un concentrado de azúcares simples. Un vaso puede contener una cantidad similar de azúcar a la de bebidas comerciales endulzadas.
Los batidos o jugos de mango también pueden resultar hipercalóricos, ya que al licuar la fruta se liberan sus azúcares de forma inmediata, lo que provoca una respuesta insulínica mayor.
Además, las mezclas de varias frutas con miel o endulzantes aumentan aún más la carga glucémica y pueden favorecer la acumulación de grasa visceral.
Especialistas recomiendan consumir la fruta entera para aprovechar la fibra, mejorar la saciedad y evitar picos de glucosa. También sugieren optar por agua natural o infusiones sin azúcar.