Un jurado de Los Ángeles declaró a Meta y YouTube responsables de causar daños a una joven debido al diseño adictivo de sus plataformas y ordenó el pago de 3 millones de dólares como indemnización. El veredicto es considerado histórico porque podría redefinir la responsabilidad legal de las redes sociales frente a la salud mental de menores.
La demandante, identificada como K.G.M., afirmó que comenzó a usar YouTube a los 6 años e Instagram a los 9, pasando “todo el día” conectada durante su infancia. Tras más de 40 horas de deliberación, el jurado concluyó que ambas compañías actuaron con negligencia en el diseño de funciones como el desplazamiento infinito, la reproducción automática y las notificaciones.
Los jurados determinaron que estas herramientas fueron un factor sustancial en el deterioro de la salud mental de la joven, hoy de 20 años. Además, consideraron que hubo conducta con malicia, por lo que podrían imponerse daños punitivos adicionales.
TikTok y Snap quedaron fuera del juicio tras alcanzar acuerdos previos. El fallo abre la puerta a nuevas demandas contra plataformas tecnológicas por adicción digital.