En una jornada que ya queda marcada para siempre, dos mujeres pusieron el nombre de nuestro país en lo más alto del orgullo deportivo.
Por un lado, Regina Martínez se convirtió en la primera mujer mexicana en competir en una prueba olímpica de esquí de fondo. Participó en los 10 kilómetros femenil, una de las pruebas más duras por la resistencia y fortaleza mental que exige. Más allá del lugar en el que terminó, lo verdaderamente importante es que abrió camino para más mexicanas en deportes donde casi no tenemos tradición.
Horas después, Sarah Schleper volvió a demostrar por qué es un referente del deporte invernal mexicano. A sus 46 años compitió en la prueba de Super-G y finalizó en el lugar 26. Pero su mayor logro es otro: estos son sus séptimos Juegos Olímpicos de Invierno, algo que muy pocos atletas en el mundo pueden presumir.
Estas mujeres que inspiran a niñas y jóvenes a soñar en grande, aunque el camino parezca difícil.