Un joven migrante mexicano de 20 años murió bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Florida, en un caso que ha generado indignación y exigencias de investigación por parte del gobierno mexicano.
La víctima fue identificada como Rogelio “Royer” Pérez-Jiménez, originario de San Juan Chamula, Chiapas.
De acuerdo con ICE, el joven fue encontrado inconsciente en el Centro de Detención del Condado de Glades durante la madrugada del 16 de marzo y murió minutos después.
La agencia estadounidense señaló que se trata de un presunto suicidio, aunque la causa oficial sigue bajo investigación.
Organizaciones como Detention Watch Network advierten que es la persona más joven en morir bajo custodia migratoria desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025.
La Secretaría de Relaciones Exteriores calificó el hecho como “inaceptable” y exigió una investigación exhaustiva para esclarecer lo ocurrido.
Además, el Consulado de México en Miami ya brinda apoyo a la familia, que espera la repatriación del cuerpo.
El caso revive las críticas sobre las condiciones en centros migratorios en Estados Unidos.
Diversos informes señalan falta de atención médica, malas condiciones sanitarias y abusos contra personas detenidas, acusaciones que autoridades estadounidenses rechazan.
Datos de agencias y organizaciones indican que decenas de migrantes han muerto bajo custodia en los últimos años, en medio de un endurecimiento de las políticas migratorias.
El caso de Royer Pérez-Jiménez pone nuevamente bajo la lupa el trato a migrantes en Estados Unidos.