Autoridades federales y del Estado de México detuvieron a 102 presuntos integrantes de grupos dedicados a la extorsión, fraude y narcomenudeo como parte de la llamada Operación Desconexión, informaron instituciones del gabinete de seguridad.
En estas acciones también fueron asegurados 192 inmuebles vinculados a esquemas delictivos, además de equipos de cómputo, teléfonos celulares, chips telefónicos y dinero en efectivo.
De acuerdo con la información oficial, el operativo se realizó en el marco de la Estrategia Nacional contra la Extorsión con la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República y la Guardia Nacional, en coordinación con autoridades estatales.
Detectan call centers usados para extorsión
Como parte de las investigaciones se identificaron 67 inmuebles que operaban como call centers, desde donde se realizaban extorsiones telefónicas, fraudes y préstamos conocidos como “gota a gota”.
Las autoridades señalaron que estos centros eran utilizados para realizar llamadas masivas, suplantar instituciones financieras, enviar mensajes intimidatorios y exigir pagos mediante amenazas o engaños.
Entre julio de 2025 y marzo de 2026, la fiscalía estatal recibió mil 84 denuncias por extorsión, de las cuales 62% fueron cometidas de manera no presencial, bajo la modalidad de extorsión indirecta.
Detenidos y aseguramientos
De las 102 personas detenidas, 25 son de nacionalidad mexicana y 77 extranjeras. Hasta ahora, 50 de los investigados fueron vinculados a proceso con prisión preventiva justificada.
Durante la Operación Desconexión también se aseguraron 67 servidores informáticos, más de 2 mil 800 equipos de cómputo, 404 teléfonos celulares, más de 3 mil chips telefónicos, terminales bancarias, armas de fuego y dosis de narcóticos.
Además, se localizaron documentos con datos personales, copias de identificaciones oficiales, listados de posibles víctimas, guiones para llamadas de extorsión y publicidad engañosa utilizada para atraer a personas con supuestos créditos o premios.
Las autoridades señalaron que estas redes también estarían vinculadas con otros delitos como secuestro exprés, trata de personas, lavado de dinero, suplantación de identidad y comercialización de narcóticos.