El patinaje artístico, uno de los deportes más glamorosos de los Juegos Olímpicos de Invierno, enfrenta una nueva polémica en plena competencia en Milán 2026. Mientras las mejores parejas del mundo disputan las medallas en danza sobre hielo, acusaciones de abuso y conflictos éticos vuelven a ensombrecer la pista.
La dupla francesa formada por Guillaume Cizeron y Laurence Fournier Beaudry llega como favorita al oro tras liderar la clasificación y ganar el Campeonato Europeo en enero. Para Cizeron sería su segundo título olímpico. Sin embargo, ambos están en el centro de la controversia por situaciones vinculadas a sus excompañeros.
El anterior compañero de Fournier Beaudry, Nikolaj Sorensen, fue acusado de violación y agresión sexual por hechos presuntamente ocurridos en 2012. En 2024 recibió una suspensión de seis años por “conducta sexual indebida” por parte de autoridades deportivas de Canadá, aunque posteriormente fue revocada por cuestiones de jurisdicción. No existe investigación penal abierta.
Además, Gabriella Papadakis, excompañera de Cizeron y campeona olímpica en 2022, lo acusó en un libro de comportamientos controladores y acoso. El patinador negó las acusaciones y habló de una campaña de desprestigio.
El patinaje artístico olímpico arrastra antecedentes recientes como el caso de dopaje de Kamila Valieva en Beijing 2022 y denuncias de encubrimiento en distintas federaciones. Hoy, mientras se define el podio, el debate sobre ética, transparencia y protección a atletas vuelve a tomar fuerza.