El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Guerrero, encabezado por su dirigente estatal Alejandro Bravo Abarca, emitió un posicionamiento en el que acusa a Morena de intentar “borrar el pasado’’ mediante una presunta depuración ideológica en ceremonias cívicas y conmemoraciones públicas en la entidad.
En el documento, fechado el 13 de noviembre de 2025, el PRI señala que Morena sostiene un debate interno que ha terminado por absorber tiempo y recursos del gobierno estatal, con el objetivo —según la versión tricolor— de manipular símbolos cívicos y ajustar la historia “a su conveniencia”. Afirma que esta práctica refleja desconocimiento sobre pluralidad y que representa una ofensa para Guerrero y su memoria histórica.
El partido enfatiza que “la historia no se borra con un decreto’’ y que la identidad de un pueblo no debe ponerse al servicio de un gobierno. Acusa que censurar personajes históricos contradice incluso los principios de inclusión que Morena dice defender, y cuestiona quién decide qué figuras representan al estado: “¿El partido en el poder?”.
El posicionamiento compara estas acciones con episodios de censura y manipulación histórica en regímenes autoritarios, mencionando los casos de Stalin en Rusia, la Alemania Nazi y Venezuela, y asegura que no permitirán que se instaure una lógica totalitaria en Guerrero. También llama a legisladores de Morena y a la gobernadora a reconsiderar la intención de “reescribir la historia”, advirtiendo que los hechos serán juzgados en el futuro.
El pronunciamiento incluye un mensaje directo a Ximena Muñoz López, ex funcionaria estatal destituida por incumplir la ley en actos cívicos. El PRI afirma que en Morena “la ley no es la ley’’ y reitera que el pasado no se repara con censura, sino con verdad y contexto.
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