Miles de personas salieron a las calles de Copenhague para exigir al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que abandone su intención de asumir el control de Groenlandia. La protesta fue convocada por organizaciones de groenlandeses en Dinamarca y una ONG local, con la participación de políticos de la isla.
Según los organizadores, más de 15 mil personas se concentraron en la plaza del ayuntamiento con banderas y pancartas como “Groenlandia no está en venta”. La alcaldesa de Copenhague, Sisse Marie Welling, afirmó que “no se puede comprar a la gente ni cambiar el mapa del mundo”. La diputada groenlandesa Pipaluk Lynge advirtió que está en juego el orden internacional.
Las movilizaciones llegaron hasta la embajada de Estados Unidos. Tanto Dinamarca como Groenlandia reiteraron su rechazo a cualquier intento de anexión y defendieron la autodeterminación del territorio.
Imagen: Emil Helms/Ritzau Scanpix/AFP/Getty Images