Mantener la calma y revisar la vivienda son acciones fundamentales después de un sismo, advierte la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). De acuerdo con el especialista en Ingeniería Estructural, Armando Gallegos Suárez, el pánico aumenta los riesgos, por lo que es vital actuar con serenidad tras un movimiento telúrico.
Una vez que el temblor termina, se recomienda verificar que no exista olor a gas y, de haberlo, ventilar y cerrar la toma. También es importante revisar la instalación eléctrica y buscar posibles daños estructurales, como grietas diagonales en muros o trabes, que podrían indicar fallas serias. En viviendas de dos o más niveles, la revisión debe iniciar siempre en la planta baja.
El académico subraya que muchos accidentes ocurren por la caída de muebles, vidrios o electrodomésticos mal asegurados, más que por colapsos totales. Si existen daños visibles o dudas sobre la seguridad del inmueble, se debe solicitar una revisión a Protección Civil o a especialistas. La prevención y la revisión oportuna pueden salvar vidas.