Una investigación publicada por La Jornada expuso la existencia de pensiones que superan los 500 mil pesos mensuales en empresas del Estado y en la banca de desarrollo, lo que reavivó el debate sobre las llamadas “pensiones doradas” en México.
El reporte señala que en instituciones como Nacional Financiera (Nafin), exdirectivos pueden recibir en promedio hasta 2 millones de pesos anuales, incluso si ocuparon el cargo solo tres años. En 2019, once exfuncionarios cobraron en conjunto 22 millones de pesos.
Entre los beneficiarios aparecen Óscar Espinosa Villarreal y José Ángel Gurría Treviño, este último exsecretario de Hacienda y exdirector de la OCDE.
En empresas productivas del Estado como Petróleos Mexicanos (Pemex) y Comisión Federal de Electricidad (CFE), algunas jubilaciones alcanzan hasta 6 millones de pesos al año.
En CFE destacan exdirigentes sindicales con ingresos superiores a 500 mil pesos mensuales. En Pemex, exmandos también superan los 260 mil pesos al mes.
La diferencia contrasta con los trabajadores que cotizan en el sistema de Afore, donde la pensión equivale en promedio a 70 por ciento del último salario. Aunque hubo reforma en 2020, la brecha sigue siendo amplia frente a los esquemas especiales en empresas energéticas.
El tema vuelve a poner bajo la lupa los regímenes de jubilación en el sector público y el impacto financiero que representan para el Estado.
La discusión sobre equidad en pensiones y uso de recursos públicos se mantiene abierta en México.