Rusia volvió a lanzar una ofensiva con drones contra Ucrania, a pesar de los llamados del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para detener la violencia y avanzar hacia un acuerdo de paz. El ataque incluyó 59 drones, de los cuales 47 fueron interceptados, mientras que 12 lograron impactar en nueve localidades ucranianas.
Trump declaró que sus conversaciones con Vladimir Putin han sido positivas, aunque criticó que los ataques persistan. “Cada conversación que tengo con él es buena, pero luego cargan una bomba en Kiev o en otro lugar, y entonces me enfurezco mucho”, afirmó el mandatario. No obstante, insistió en que mantiene la esperanza de un cese al fuego y confía en lograr “la victoria en la guerra”.
En respuesta a los ataques, Rusia informó haber derribado 51 drones ucranianos, incluidos dos que tenían como objetivo Moscú. Estos intercambios de fuego evidencian que el conflicto se mantiene en un punto crítico, aun cuando Trump intenta acercar posturas con Putin y Zelenskyy. El presidente estadounidense adelantó que en una o dos semanas podría tomar medidas si la reunión bilateral entre ambos líderes no se concreta.
Con información de ABC News