Salud: Cómo el consumo de azúcar afecta tu cerebro y qué hacer para reducir su impacto

Revocación en Oaxaca; Jara seguirá en el cargo

Ley Federal del Trabajo 2026: ¿Hay nuevos motivos de despido justificado?

Dark Light
Altera tu cerebro, tu ánimo y tu concentración.

El azúcar está presente en la dieta diaria de millones de personas, pero su efecto no se limita al peso corporal o al riesgo de diabetes. Estudios científicos advierten que un consumo elevado y constante de azúcares añadidos puede alterar el funcionamiento del cerebro, influyendo en el estado de ánimo, la concentración y la salud mental, muchas veces sin que las personas lo noten de inmediato.

El cerebro utiliza glucosa como fuente principal de energía. Sin embargo, cuando se ingiere demasiada azúcar, los niveles de glucosa en sangre suben y bajan con rapidez. Estas fluctuaciones provocan picos de energía seguidos de cansancio mental, irritabilidad y dificultad para concentrarse. Además, el azúcar estimula la liberación de dopamina, neurotransmisor asociado al placer, lo que refuerza el deseo de seguir consumiéndola y puede generar un patrón similar al de una adicción.

Investigaciones recientes han encontrado una relación entre dietas altas en azúcar y un mayor riesgo de síntomas de ansiedad y depresión. Aunque al inicio el azúcar puede generar una sensación momentánea de bienestar, este efecto es breve y suele ir acompañado de un “bajón” emocional. Con el tiempo, estas variaciones pueden afectar el estado de ánimo diario sin que se identifique claramente la causa.

En el ámbito cognitivo, especialistas han señalado que el exceso de azúcar puede impactar la memoria y la atención. Estudios sugieren que dietas ricas en azúcares añadidos afectan al hipocampo, región del cerebro clave para el aprendizaje. En niños y adolescentes, esto se ha relacionado con problemas de concentración y bajo rendimiento escolar.

Otro factor relevante es la inflamación. El consumo elevado de azúcar favorece procesos inflamatorios de bajo grado en el organismo, los cuales también influyen en la función cerebral y la regulación emocional. A esto se suma que ingerir azúcar en exceso, especialmente por la noche, puede alterar la calidad del sueño, afectando la toma de decisiones y el control emocional al día siguiente.

Especialistas recomiendan reducir el consumo de azúcares añadidos, leer etiquetas, priorizar alimentos naturales y combinar carbohidratos con fibra y proteínas. Estos cambios ayudan a mantener niveles de glucosa más estables y protegen la salud del cerebro a largo plazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Posts