Claudia Sheinbaum, tras asumir la presidencia de México el 1 de octubre, planea centralizar la seguridad nacional, según un documento elaborado por Sedena, Semar y SSPC. Esta estrategia incluye la selección y aprobación de los secretarios de seguridad estatales por el Gabinete Nacional de Seguridad. El objetivo es combatir la violencia y el crimen organizado, centrándose en los 10 municipios con mayor incidencia de homicidios dolosos.
La nueva presidenta también fortalecerá la coordinación entre miembros del gabinete de seguridad, inteligencia y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Además, Sheinbaum busca neutralizar redes criminales y reforzar la seguridad en zonas críticas, como Michoacán y Chiapas.