La presidenta Claudia Sheinbaum ha intensificado la presión sobre el Instituto Nacional Electoral (INE) para establecer las reglas del proceso inédito en el que se elegirán más de 800 cargos judiciales, incluyendo jueces, magistrados y ministros. La elección está programada para el primer domingo de junio y ha generado tensiones debido a vacíos legales que podrían abrir la puerta a irregularidades.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum criticó los retrasos y señaló que la falta de reglas claras perjudica la transparencia del proceso. Además, recordó la reunión del 9 de enero con los consejeros del INE, en la que expresó preocupación por el impacto del recorte presupuestal de 13.4 millones de pesos impuesto por el Congreso, lo que ha complicado la organización del proceso.
La mandataria enfatizó la necesidad de que el INE aclare qué acciones están permitidas para los partidos y candidatos, especialmente ante casos de promoción anticipada e indebido uso de recursos públicos. También destacó la urgencia de que el comité de evaluación del Poder Judicial reanude el proceso de selección, detenido por un amparo judicial que, según Sheinbaum, impide la participación de candidatos legítimos.
A menos de un mes de que se definan las listas finales de aspirantes, la presidenta instó al INE a actuar con celeridad y garantizar un proceso transparente que fomente la participación ciudadana en esta histórica elección.