Automovilistas han sido detectados recorriendo el Macrotúnel de Acapulco a velocidades que superan los límites permitidos, lo que pone en riesgo la seguridad de los usuarios que transitan por esta infraestructura que conecta la Zona Dorada con la Zona Diamante a través de la Escénica Alterna.
El Macrotúnel, con una longitud de 3,300 metros, una altura de 9.60 metros y un ancho de 13.60 metros, es uno de los proyectos de infraestructura más importantes de la región. Está equipado con tecnología avanzada, incluyendo un sistema de cobro con tarjeta electrónica, sensores metálicos para el control de peajes, circuito cerrado de televisión para monitoreo, control de ventilación e iluminación, equipo de emergencias, teléfonos, herramientas contra incendios, equipo de rescate y señalamiento dinámico.
Sin embargo, pese a las medidas de seguridad implementadas, se ha observado que varios conductores no respetan los límites de velocidad establecidos, lo que aumenta el riesgo de accidentes dentro del túnel. A pesar del monitoreo constante a través del circuito cerrado de televisión y la tecnología instalada para garantizar un tránsito seguro, muchos automovilistas parecen ignorar las reglas, lo que ha generado preocupación entre las autoridades viales.
El Macrotúnel, ha sido una solución eficiente para reducir los tiempos de traslado entre las zonas más importantes de Acapulco. No obstante, la falta de respeto por los límites de velocidad podría derivar en sanciones más severas para los infractores, así como en un mayor control policial en los accesos y salidas del túnel.