El crecimiento del cabello no depende solo de шампús o tratamientos externos. Especialistas en nutrición coinciden en que una alimentación equilibrada es fundamental para fortalecer el folículo piloso y mantener una melena sana. Incorporar ciertas vitaminas para el cabello puede marcar la diferencia entre un pelo frágil y uno más resistente.
Uno de los nutrientes más importantes es el ácido fólico, ya que participa en la regeneración celular y favorece la actividad del cuero cabelludo. Su consumo regular ayuda a que el cabello crezca con mayor fuerza. Este nutriente se encuentra en vegetales de hoja verde, espárragos y legumbres, alimentos accesibles y fáciles de integrar a la dieta diaria.
Otra vitamina esencial es la vitamina E, conocida por su efecto antioxidante. Su función es proteger el cabello del daño ambiental y del estrés oxidativo, factores que debilitan la fibra capilar. Además, contribuye a mejorar la elasticidad del pelo y a reducir el quiebre. Puede obtenerse de forma natural a través de frutos secos, semillas y aceites vegetales.
La biotina o vitamina B7 también juega un papel clave en el crecimiento capilar. Es ampliamente reconocida por ayudar a prevenir la caída del cabello y fortalecerlo desde la raíz. Huevos, pescados, nueces y plátanos son algunas de las principales fuentes naturales de este nutriente.
Especialistas recomiendan priorizar estos nutrientes a través de la alimentación antes de recurrir a suplementos. Pequeños hábitos, como consumir snacks saludables o preparar batidos con frutas y semillas, pueden mejorar notablemente la salud capilar. Nutrir el cabello desde el interior es una estrategia efectiva y natural para favorecer su crecimiento.
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