El alemán Alexander Zverev fue el protagonista del primer “Mextenis Talks” en la edición XXXIII del Abierto Mexicano de Tenis, celebrado en la Arena GNP Seguros de Acapulco. Ante decenas de aficionados, el tenista compartió aspectos personales de su carrera y su vida fuera de la cancha.
Zverev expresó su cariño por México y la afición guerrerense. Aseguró que le gustaría regresar al torneo durante la próxima década. Destacó el ambiente, la hospitalidad y la energía que se vive cada año en Acapulco.
Durante la charla habló sobre su infancia y el diagnóstico de diabetes que recibió cuando era niño. Señaló que esa condición no definió su carrera. Por el contrario, dijo que lo impulsó a madurar y a demostrar que podía competir al más alto nivel del tenis profesional.
También recordó la lesión sufrida en París en 2024, que lo mantuvo fuera de competencia por varios meses. Reconoció que fue un proceso difícil en lo físico y mental. Sin embargo, afirmó que ese periodo le permitió valorar más su profesión y fortalecerse como atleta.
Zverev destacó que su regreso a las canchas lo hizo sentirse más fuerte mentalmente. Subrayó que las lesiones son parte del deporte y que lo importante es la resiliencia.
En el plano personal, habló del cariño que siente por su mascota “Mishka”, quien lo acompaña en Acapulco. Además, confesó que ama el tenis, pero no la fama, y que en su tiempo libre prefiere desconectarse de redes sociales y practicar golf o pádel.
El Mextenis Talks permitió conocer el lado humano de una de las figuras del ATP 500 de Acapulco, reforzando el vínculo entre jugadores y afición.