El Real Madrid cumplió con su jerarquía en el Santiago Bernabéu al derrotar 2-1 al Benfica (3-1 global), asegurando su lugar en los Octavos de Final de la Champions League. A pesar de la ausencia de su estrella Kylian Mbappé por molestias en la rodilla, el conjunto merengue supo gestionar la presión y finiquitar una serie que se tornó tensa en los primeros minutos.
El encuentro comenzó con un balde de agua fría para la afición local. Apenas al minuto 15, Rafa Silva aprovechó un rechace de Thibaut Courtois para empatar el marcador global, silenciando momentáneamente un estadio que lucía mantas con mensajes contra el racismo. Sin embargo, la respuesta blanca fue inmediata. Solo dos minutos después, Aurelien Tchouaméni conectó un disparo potente a pase de Fede Valverde para devolverle la ventaja al Madrid.
Aunque el Benfica, dirigido a la distancia por un suspendido José Mourinho, mantuvo el espíritu combativo, el cansancio comenzó a hacer mella en los lusitanos. Fue hasta el minuto 80 cuando Vinicius Jr. sentenció la eliminatoria en un contragolpe letal, definiendo al segundo poste ante la salida de Trubin.
La nota negativa del encuentro fue la lesión de Raúl Asencio, quien tuvo que abandonar el campo en camilla y bajo el protocolo de conmociones tras un fuerte choque con Camavinga. Con este resultado, el Real Madrid ahora espera el sorteo para definir si su próximo rival será el Manchester City o el Sporting de Lisboa.