Elegir carrera universitaria se ha vuelto más complejo. El avance de la inteligencia artificial está cambiando el mercado laboral y generando dudas sobre qué estudiar.
En Estados Unidos, familias y estudiantes enfrentan incertidumbre sobre el valor real de un título. Algunas carreras antes consideradas seguras, como informática, ahora generan cuestionamientos ante la automatización.
Además, el costo de la educación sigue al alza. Universidades privadas superan los 45 mil dólares anuales, mientras la deuda estudiantil promedio ronda los 39 mil dólares al graduarse.
Expertos señalan que la IA no elimina el valor de la educación superior, pero sí obliga a priorizar habilidades adaptables, como pensamiento crítico y áreas STEM.
Ante este escenario, crece el interés por alternativas como carreras técnicas, oficios o programas de menor duración, que implican menos deuda y una inserción laboral más rápida.
La decisión, coinciden especialistas, ya no solo depende de la vocación, sino del impacto de la tecnología en el futuro del empleo.