La Ley de Vivienda fue aprobada en el Senado en México y permite usar ahorro laboral para construir casas mediante nuevas facultades a organismos públicos.
El cambio, impulsado por el gobierno federal, modifica el artículo 56 y amplía funciones de Infonavit y Fovissste. Ahora podrán construir, adquirir y arrendar vivienda directamente.
Además, el dictamen establece que cada operación requerirá autorización del órgano de gobierno correspondiente y deberá alinearse a programas oficiales de vivienda.
Sin embargo, legisladores de oposición alertaron riesgos sobre el uso de recursos. Señalaron que el ahorro de los trabajadores asciende a cerca de 2.4 billones de pesos.
La senadora Gina Campuzano afirmó que ese dinero “no pertenece al gobierno”. Por su parte, Mely Romero calificó la medida como “huachicol de la vivienda”.
Por eso, este cambio podría afectar el acceso y seguridad del ahorro para vivienda de trabajadores con ingresos medios y bajos en México.