El gasto destinado a niñas, niños y adolescentes para 2026 se estima en el presupuesto federal en 1.1 billones de pesos, lo que equivale al 10.8 % del total. A pesar de la magnitud de esta cifra, el crecimiento del gasto es moderado en términos reales y responde principalmente a una recomposición interna entre funciones y programas.
En el marco del Día de las Infancias, el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), analizó en el boletín Ejecución de la República de y para la Niñez: Desde la planeación al presupuesto público cómo el financiamiento público, identificado en el Anexo Transversal 18: Recursos para la atención de niñas, niños y adolescentes, contribuye a la garantía de derechos planteada en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2025-2030 donde se incorpora, por primera vez, la visión de una República de y para niñas, niños y adolescentes (NNA); y el Programa Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (Pronapinna).
La investigación también identifica una alta concentración de recursos en el sector educativo y en aportaciones federales (Ramo 33) que alcanzan 598 mil 673.3 millones de pesos (mdp) en 2026. Destaca el Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y el Gasto Operativo (FONE) Servicios Personales, lo que indica que el 45.5 % del gasto para NNA se destina a la nómina educativa, lo que les beneficia de manera indirecta.
Por otra parte, el gasto de la Secretaría de Educación Pública concentra el 27.0 % del total del gasto identificado para NNA. Esta dependencia crece su presupuesto en 15.2 % entre 2025 y 2026, impulsado principalmente por programas de becas como la Beca Universal de Educación Básica Rita Cetina, que aumentó 58.5 %. Esta tendencia refleja incrementos específicos en transferencias educativas, que contrastan con las reducciones observadas en el sector salud.
La Secretaría de Salud redujo su presupuesto destinado a la atención de NNA en 28 %, especialmente en los servicios de vacunación que disminuyeron más de 60 %; el programa de asistencia social registró una caída del 96.6 %, en términos reales. Destaca la salida del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) del Anexo 18. Esta asignación desigual sugiere que la conformación del anexo transversal requiere de una revisión metodológica en todas las dependencias del sector público federal pues el ISSSTE ejecuta los servicios de estancias de bienestar y desarrollo infantil, que benefician de manera directa a las infancias.
El CIEP enfatiza que la eficiencia de las finanzas públicas en este sector no depende únicamente del monto total, sino de la coherencia entre las intervenciones y su capacidad para atender las necesidades de la niñez de forma integral. Por ello, es fundamental identificar cómo cada asignación presupuestaria contribuye a los objetivos de la política pública, así como considerar su distribución institucional y los efectos directos en la calidad de vida y provisión de servicios para las infancias en México.