Las plataformas digitales y la Inteligencia Artificial (IA) están cambiando la forma en que convivimos, pero también están generando nuevas formas de desigualdad, advirtió la Universidad Nacional Autónoma de México durante una conferencia reciente.
El filósofo Alejandro Chanona Burgete explicó que, desde finales de 2022, la IA ha transformado las relaciones sociales, el poder y la interacción entre personas, instituciones y empresas. Hoy, el uso constante de celulares, redes sociales y algoritmos modifica la manera en que las personas se comunican y toman decisiones.
Uno de los puntos clave es el uso de datos personales. Sensores, cámaras y plataformas digitales recolectan información de los usuarios, lo que ha crecido desde la pandemia. Esto ha dado paso a una especie de “sociedad vigilada”, donde las grandes empresas tecnológicas tienen acceso a gustos, hábitos y movimientos.
El antropólogo Néstor García Canclini señaló que los usuarios se han convertido en “ciudadanos monitoreados”. Es decir, personas que, al usar redes sociales, correos y apps, comparten información que luego es utilizada por algoritmos.
Además, explicó que la conversación pública ha cambiado. Antes, la televisión y la radio marcaban la agenda. Hoy, las redes sociales fragmentan la información y reducen la convivencia comunitaria, ya que cada usuario recibe contenidos personalizados.
A pesar de que las plataformas digitales permiten organizar movimientos sociales y dar voz a más personas, también generan dependencia tecnológica y desigualdad en el acceso y uso de la información.
Este análisis se presentó en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, en el marco de su 75 aniversario.