Los apagones provocados por lluvias y tormentas eléctricas pueden representar riesgos para la seguridad de las familias. Ante el aumento de fenómenos meteorológicos severos, autoridades y organismos de protección civil recomiendan contar con un plan de emergencia antes de que ocurra una interrupción del suministro eléctrico.
La primera medida consiste en preparar un kit básico de emergencia. La Cruz Roja recomienda incluir linternas LED, baterías de repuesto, una radio portátil y un botiquín de primeros auxilios. Además, se aconseja almacenar agua potable y alimentos no perecederos suficientes para al menos 72 horas en caso de que el servicio tarde en restablecerse.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres advierte que las velas representan una de las principales causas de incendios durante los cortes de energía. Por ello, se recomienda utilizar lámparas recargables o linternas en lugar de fuentes de fuego abiertas. También es conveniente resguardar documentos importantes en bolsas impermeables.
Cuando la tormenta comienza y el suministro eléctrico presenta variaciones, los expertos aconsejan desconectar computadoras, televisores y otros aparatos sensibles. Las fluctuaciones de voltaje pueden dañarlos al momento de regresar la energía. Asimismo, mantener cerradas las puertas del refrigerador ayuda a conservar los alimentos durante varias horas.
Organismos especializados también recomiendan cargar previamente teléfonos celulares y baterías externas. Durante una tormenta eléctrica es importante mantenerse alejado de tuberías metálicas y del agua corriente, ya que las descargas de rayos pueden transmitirse a través de estos sistemas. Reunirse en una zona segura de la vivienda y lejos de ventanas reduce riesgos adicionales.
Para las familias mexicanas, contar con suministros básicos y un plan de acción puede marcar la diferencia entre enfrentar un apagón con tranquilidad o vivir una situación de emergencia durante una tormenta.