Los permisos por luto volvieron al centro del debate en México tras la decisión de Didier Deschamps de ausentarse temporalmente de la Selección de Francia por el fallecimiento de su madre.
La Federación Francesa de Futbol informó que el entrenador regresó a su país para asistir al funeral familiar, por lo que no dirigirá los entrenamientos previos ni el partido ante Noruega en la fase de grupos del Mundial 2026.
El caso puso en evidencia las diferencias entre Francia y México en materia laboral. En el país europeo, los trabajadores cuentan con licencias por fallecimiento de familiares directos. Dependiendo del parentesco, los permisos pueden extenderse desde tres hasta 14 días con goce de sueldo.
En contraste, la Ley Federal del Trabajo de México no contempla actualmente permisos obligatorios por luto. Esto significa que miles de trabajadores dependen de acuerdos internos con sus empleadores o deben utilizar vacaciones, permisos sin goce de sueldo o enfrentar descuentos salariales para atender una situación familiar de este tipo.
Especialistas en recursos humanos y salud laboral han señalado que el duelo afecta la concentración, la memoria y la capacidad de tomar decisiones. Investigaciones citadas por expertos también indican que la productividad puede disminuir significativamente durante los primeros meses posteriores a la pérdida de un ser querido.
Durante 2025, comisiones del Senado analizaron una propuesta para reformar la legislación laboral y otorgar cinco días con goce de sueldo a trabajadores que enfrentaran el fallecimiento de familiares de primer grado. Sin embargo, la iniciativa no concluyó su proceso legislativo.
Para millones de trabajadores mexicanos, la ausencia de un permiso legal por luto implica enfrentar una pérdida familiar mientras mantienen obligaciones laborales, una situación que puede afectar tanto su bienestar emocional como su desempeño cotidiano.