La Fiscalía General de la República (FGR) acusa al exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, de ordenar el ocultamiento y destrucción de evidencia relacionada con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
La titular de la FGR, Ernestina Godoy Ramos, informó que una investigación “profunda, exhaustiva y detallada” permitió identificar la presunta participación del exmandatario en la desaparición de videograbaciones captadas en el Palacio de Justicia de Iguala durante la noche del 26 de septiembre de 2014.
De acuerdo con la Fiscalía, dos testigos colaboradores señalaron que Aguirre habría ordenado desaparecer las imágenes registradas por las cámaras de seguridad 12 y 15, que presuntamente captaron el momento en que estudiantes que viajaban en el autobús Estrella de Oro 1531 fueron detenidos por policías.
Las primeras versiones indicaron que las grabaciones no existían debido a supuestas fallas técnicas. Sin embargo, la FGR sostiene que diligencias posteriores permitieron acreditar que esa explicación era falsa.
Godoy señaló que en enero de 2026 un testigo colaborador confirmó la existencia de los videos y señaló a la persona que presuntamente los sustrajo para entregarlos a Aguirre. Un segundo testigo protegido habría respaldado esa versión y señalado una reunión con mandos de alto nivel del gobierno estatal.
La Fiscalía sostiene que cuenta con elementos para acreditar que la orden de ocultamiento habría sido emitida directamente por el entonces gobernador.
Tras la detención de Aguirre, diputados de Morena y PAN pidieron esclarecer el caso Ayotzinapa. El diputado morenista Manuel Vázquez Arellano, sobreviviente de los hechos, consideró que existen responsabilidades que deben investigarse. El panista Héctor Saúl Téllez pidió garantizar el debido proceso y evitar que la investigación se convierta en una disputa política.
La FGR aseguró que continuará las investigaciones hasta esclarecer los hechos.