La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, respaldó la decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de analizar proyectos para extraer gas natural mediante fracking, mientras la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, también avaló la posibilidad de utilizar esta técnica bajo estrictos controles ambientales.
Castillo señaló que la propuesta forma parte de una estrategia para fortalecer la soberanía energética y reducir la dependencia de México de las importaciones de gas natural. Según estimaciones mencionadas por la legisladora, el uso de distintas alternativas, incluido el fracking, permitiría reducir las importaciones hasta en 50 por ciento.
Actualmente, señaló, alrededor de 70 por ciento del gas natural utilizado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) proviene del extranjero. Con la reducción planteada, las importaciones podrían ubicarse en 20 por ciento.
La presidenta del Senado sostuvo que la técnica que se analiza sería diferente al fracking tradicional utilizado años atrás en Estados Unidos. Explicó que se contempla utilizar agua salada de depósitos profundos del subsuelo, en lugar de agua dulce.
El fracking, también conocido como fracturación hidráulica, genera debate por el consumo de agua y sus posibles impactos ambientales. Por ello, López Rabadán consideró que cualquier proyecto debe cumplir la legislación y contar con altos estándares técnicos, regulatorios y de supervisión.
La legisladora panista también destacó que la soberanía energética y el desarrollo sustentable pueden avanzar de manera conjunta.
El eventual uso del fracking en México no requeriría, de acuerdo con López Rabadán, que el gobierno presente una iniciativa ante el Congreso.
La propuesta se encuentra en una etapa de análisis, con participación de especialistas, antes de que se presenten proyectos concretos para la extracción de gas natural.