China llamó a reforzar la seguridad alrededor de la inteligencia artificial (IA) ante los riesgos que representa su rápida expansión y el aumento de la competencia tecnológica entre las grandes potencias.
Chen Yixin, ministro chino de Seguridad del Estado, pidió construir una “barrera de seguridad” que permita impulsar un desarrollo saludable y ordenado de esta tecnología.
De acuerdo con el funcionario, se requiere mayor supervisión sobre datos, algoritmos, infraestructura de cómputo y aplicaciones de inteligencia artificial, tanto civiles como militares.
Entre los riesgos señalados están la generación de contenidos falsos, ataques informáticos, filtraciones de datos, desinformación, manipulación de la opinión pública y el uso militar de sistemas autónomos.
Chen afirmó que los productos de IA en China ya superaban los 500 millones de usuarios en junio de 2026, lo que refleja la velocidad con la que estas herramientas se han incorporado a la vida cotidiana.
El funcionario también advirtió sobre la creciente competencia entre China y Estados Unidos por el desarrollo de modelos, chips y capacidad de cómputo. Según su declaración, algunas naciones utilizan argumentos de seguridad nacional para limitar el acceso de otros países a tecnologías avanzadas.
La discusión ocurre mientras empresas chinas como DeepSeek, Alibaba y Tencent desarrollan modelos de inteligencia artificial para competir con compañías estadounidenses.
En Estados Unidos también han surgido advertencias sobre los riesgos de esta tecnología, aunque el presidente Donald Trump ha rechazado frenar su desarrollo ante la competencia con China.
El debate internacional se concentra ahora en cómo establecer reglas que permitan aprovechar la IA sin ignorar sus posibles efectos sobre la ciberseguridad, la privacidad, la información y la seguridad nacional.