Las imágenes generadas con inteligencia artificial pueden ayudar a las empresas a reducir costos y producir publicidad con mayor rapidez. Sin embargo, su uso también puede afectar la confianza de los consumidores cuando el contenido no representa con precisión un producto.
Datos citados por Expansión señalan que 86% de los consumidores considera que las imágenes son importantes al elegir un producto y 72% asegura que los elementos visuales influyen directamente en sus compras.
Una investigación de Stylitics y Aha Studio, realizada con 411 compradores, encontró que 71% no pudo distinguir entre imágenes reales y generadas con IA cuando la calidad era alta.
El problema apareció cuando las imágenes contenían errores en detalles como botones, texturas, proporciones o ajuste de las prendas. En esos casos, la confianza disminuyó.
La transparencia también tiene peso. El estudio encontró que 59% de los participantes quería que las marcas identificaran claramente cuándo una imagen había sido creada con inteligencia artificial.
Pero la tecnología no implica necesariamente un rechazo del consumidor. Amazon Ads reporta que los anunciantes que utilizaron imágenes generadas con IA en campañas de Sponsored Brands registraron, en promedio, un retorno sobre la inversión publicitaria 10.3% mayor.
Otra investigación académica citada por Expansión encontró que la confianza puede mantenerse cuando la IA se utiliza para generar escenarios o fondos, mientras que las personas o productos centrales permanecen representados de manera real.
Para las marcas, el reto está en encontrar ese equilibrio. La inteligencia artificial puede acelerar la producción de contenido, pero la precisión y la transparencia siguen siendo fundamentales para evitar que una imagen atractiva termine generando una experiencia distinta a la que esperaba el consumidor.