Afganistán aprobó un decreto que autoriza el matrimonio infantil al considerar que el silencio de una niña al llegar a la pubertad puede interpretarse como consentimiento, una medida que generó fuertes críticas de organismos internacionales de derechos humanos.
El Comité de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño condenó este lunes la legislación impulsada por el gobierno talibán. El organismo calificó la norma como una “grave y sistemática violación del derecho internacional” y advirtió que representa un retroceso en la protección de las menores.
La ley fue firmada a mediados de mayo y, según expertos de la ONU, legitima matrimonios forzados al aceptar formas de consentimiento que no son expresadas de manera libre e inequívoca. Los 18 integrantes del comité señalaron que niñas y niños no cuentan con la capacidad necesaria para otorgar un consentimiento pleno e informado para contraer matrimonio.
Además, los especialistas alertaron que la medida podría exponer a miles de niñas a mayores riesgos de violencia, explotación, embarazos tempranos y abandono escolar. En un pronunciamiento conjunto, advirtieron que el decreto “expone a las niñas a mayores riesgos de violencia, explotación, embarazo precoz y forzado”.
La nueva disposición se suma a otras restricciones impuestas por el régimen talibán desde su retorno al poder, incluyendo limitaciones al acceso de mujeres y niñas a la educación secundaria y superior. Para las familias de Afganistán, esta decisión podría profundizar la desigualdad, reducir oportunidades educativas y afectar el futuro de millones de menores en el país.