El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que los ataques militares ordenados contra instalaciones nucleares de Irán evitaron el estallido de una posible Tercera Guerra Mundial y un conflicto de carácter nuclear.
Durante un evento en la Casa Blanca, el mandatario sostuvo que, de no haberse realizado la ofensiva aérea contra el programa nuclear iraní el año pasado, Teherán ya tendría un arma nuclear.
“Si no hubiéramos hecho esto, habría habido una guerra nuclear, la Tercera Guerra Mundial”, afirmó Trump.
Los ataques fueron parte de una operación militar denominada Operación Martillo de Medianoche, en la que se utilizaron bombarderos estratégicos Northrop B-2 Spirit para atacar instalaciones nucleares clave.
Según la administración estadounidense, el objetivo fue destruir infraestructura vinculada al enriquecimiento de uranio en complejos estratégicos como:
- Fordow Fuel Enrichment Plant
- Natanz Nuclear Facility
Trump insistió en que su gobierno actuó de forma preventiva para evitar que Irán desarrollara armamento nuclear.
El argumento nuclear detrás del ataque
La justificación de Estados Unidos se basó en reportes del Organismo Internacional de Energía Atómica, que había advertido sobre un aumento en las reservas iraníes de uranio enriquecido.
Según el organismo, Teherán había acumulado material con niveles de enriquecimiento cercanos al 60%, un grado considerado técnicamente próximo al nivel necesario para armamento nuclear (90%).
Este incremento fue señalado por Washington como el principal motivo para autorizar los ataques preventivos contra el programa nuclear iraní.