Calificaciones crediticias y finanzas públicas en México: Reflexión y responsabilidad fiscal

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En nuestro país la deuda neta se ubica en 54.2% del PIB, un déficit presupuestario de 4.4% del PIB y un crecimiento de 0.6% en 2025

La sostenibilidad de las finanzas públicas influye directamente en las calificaciones soberanas y ésta en la capacidad del Estado para financiar sus políticas públicas en condiciones favorables.

México enfrenta un escenario donde la deuda neta se ubica en 54.2% del PIB, un déficit presupuestario de 4.4 % del PIB y un crecimiento de 0.6 % en 2025. Preservar la confianza de los mercados requiere finanzas públicas sostenibles, instituciones creíbles y una estrategia consistente para impulsar el crecimiento y la consolidación fiscal en el mediano plazo. Actualmente, las notas crediticias de las calificadoras Fitch Ratings y Moody’s ubican a México en el último escalón del grado de inversión con BBB- y Baa3, respectivamente, ambas con perspectiva estable. Mientras que S&P Global Ratings ubicó al país en BBB, con perspectiva negativa.

En el boletín Notas crediticias y finanzas públicas. Experiencias en México, Brasil y Colombia, se evidencia que los argumentos detrás de las revisiones de las agencias apuntan a desafíos estructurales. Para el caso de México, estos son: lento crecimiento económico, baja recaudación, rigidez en el presupuesto, el apoyo continuo a Pemex y la incertidumbre generada por recientes cambios institucionales, como la reforma judicial, entre otros.

Las experiencias de ambos países latinoamericanos muestran que la pérdida del grado de inversión suele ser consecuencia de una combinación de factores, no de un solo evento. Brasil perdió el grado de inversión por la combinación de una recesión profunda, deterioro fiscal y crisis política, lo que provocó una depreciación cambiaria frente al dólar (47%), aumento del riesgo país (146.5%) y elevadas tasas de interés (de 11% a 14.25%).  Colombia perdió el grado de inversión tras el deterioro fiscal derivado de la pandemia y la incapacidad política para aprobar oportunamente una reforma fiscal creíble, lo que debilitó la confianza de las calificadoras, depreciación del peso colombiano respecto al dólar (13.5 %), incremento del riesgo país (114.5 % respecto de 2021) y una tasa de interés estable (1.75% hasta finales del mismo año).

Los cambios recientes en la evaluación de México por parte de las principales agencias calificadoras, junto con las experiencias de Brasil y Colombia, evidencian que el deterioro de los fundamentos fiscales y políticos puede traducirse en mayores costos de financiamiento, menor margen de maniobra para la política fiscal y una mayor vulnerabilidad macroeconómica.

Por otro lado, entre las fortalezas del país se encuentran: la credibilidad del Banco de México, políticas macroeconómicas prudentes y la integración comercial a través del T-MEC.

Conservar el grado de inversión y mantener condiciones favorables a los mercados financieros exige fortalecer la sostenibilidad de las finanzas públicas y la credibilidad del marco fiscal.

Foto de Julio Lopez

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