El Niño fue confirmado oficialmente en el océano Pacífico y científicos alertan que podría convertirse en uno de los más intensos registrados. El fenómeno comenzó este mes y ya genera preocupación por sus posibles efectos en distintas regiones del mundo.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos informó que existe un 63% de probabilidad de que este evento se ubique entre los más fuertes desde 1950. El organismo explicó que el calentamiento anormal de las aguas del Pacífico altera patrones climáticos globales y favorece eventos meteorológicos extremos.
La científica Abby Frazier, de la Universidad Clark, señaló que El Niño aporta “mucho calor adicional a la superficie”. También advirtió que en algunas regiones “puede volverse grave muy rápidamente”. Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, calificó el fenómeno como una “advertencia climática urgente”.
Los especialistas prevén lluvias intensas e inundaciones en partes de Sudamérica. Además, anticipan olas de calor más severas en India y mayores riesgos de sequías e incendios en Australia. En África oriental podrían registrarse cambios bruscos entre periodos secos y precipitaciones extremas.
Expertos también consideran que este fenómeno podría influir en la temperatura global durante los próximos años. Algunos pronósticos apuntan a que 2027 podría convertirse en el año más caluroso jamás registrado. Sin embargo, los investigadores insisten en que la mejor respuesta es la preparación. “En lugar de asustarnos, debemos prepararnos”, afirmó el experto Muhammad Azhar Ehsan.
Foto de Marcelo Dias