Elegir una carrera universitaria es una de las decisiones más importantes para los jóvenes, especialmente en un mercado laboral que cambia rápidamente por el avance de la tecnología y la inteligencia artificial. En México, las profesiones relacionadas con tecnologías de la información, ciencias e innovación son actualmente las que ofrecen mejores salarios y mayores oportunidades de empleo.
De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), las carreras mejor remuneradas en el país están vinculadas con las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), seguidas por Medicina General y áreas de Administración Pública.
En contraste, profesiones relacionadas con la educación, como Pedagogía, Formación Docente e Intervención Educativa, registran los ingresos más bajos entre quienes cuentan con estudios universitarios.
El panorama también muestra diferencias en las oportunidades de empleo. Algunas carreras de ciencias sociales, como Sociología, Antropología, Mercadotecnia, Publicidad y Ciencias Políticas, presentan mayores niveles de desempleo en comparación con otras áreas.
Otro reto es la informalidad laboral. En México, 54.8% de la población ocupada trabaja en condiciones de informalidad, lo que implica menores ingresos y falta de prestaciones. Incluso profesiones del sector salud, como Nutrición, Rehabilitación, Veterinaria y Odontología, presentan altos niveles de empleo informal.
Aunque las carreras más demandadas por los estudiantes siguen siendo Administración, Ingeniería Industrial, Derecho, Psicología y Contabilidad, especialistas advierten que el crecimiento del mercado laboral está concentrándose en perfiles especializados en análisis de datos, inteligencia artificial, programación, ingeniería y ciencias computacionales.
Datos de la OCDE revelan que más del 60% de los jóvenes mexicanos manifiestan preocupación por no tener ingresos suficientes en el futuro, una inquietud que influye cada vez más en la elección de una profesión.
Expertos coinciden en que México enfrenta un déficit de profesionistas en áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), ya que el país necesita formar alrededor de 1.4 millones de egresados al año en estas disciplinas para responder a la demanda del mercado laboral, una meta que todavía está lejos de alcanzarse.