Los gobernadores Alfonso Durazo, de Sonora, y Américo Villarreal, de Tamaulipas, son objeto de investigaciones criminales en Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado, de acuerdo con un reportaje publicado por Puente News Collaborative y Los Angeles Times.
La investigación señala que Durazo, exsecretario de Seguridad Pública federal, enfrenta indagatorias relacionadas con supuestos nexos criminales. Según fuentes citadas por los periodistas Steve Fisher y Kate Linthicum, su visa estadounidense fue cancelada el año pasado. No obstante, habría ingresado a territorio estadounidense mediante un mecanismo especial denominado Significant Public Benefit Parole.
De acuerdo con el reporte, dicho programa permite el ingreso temporal de personas que colaboran con investigaciones o procedimientos judiciales considerados de interés público. La publicación sostiene que Durazo habría viajado regularmente a Estados Unidos bajo ese esquema. Hasta el momento, la oficina del mandatario sonorense no ha emitido una postura pública sobre los señalamientos.
En el caso de Américo Villarreal, la investigación vincula las indagatorias con presuntas actividades relacionadas con el tráfico ilegal de combustibles. El gobernador tamaulipeco rechazó las acusaciones y afirmó a los reporteros que los señalamientos son falsos. El trabajo periodístico también asegura que Villarreal contaría con un permiso especial similar para ingresar a Estados Unidos.
Para los ciudadanos, este caso podría generar repercusiones políticas y diplomáticas si las investigaciones avanzan, debido a que involucran a dos gobernadores en funciones y temas sensibles relacionados con seguridad, combate al crimen organizado y la relación bilateral entre México y Estados Unidos.