El Departamento de Justicia de Estados Unidos reveló una presunta red de sobornos mensuales operada por Los Chapitos para proteger sus operaciones en Sinaloa, según la acusación presentada contra Rubén Rocha Moya y otros implicados.
De acuerdo con el expediente judicial, operadores del grupo criminal entregaban cada mes una caja con dinero en efectivo y una lista escrita a mano con nombres, cargos y montos destinados a funcionarios de seguridad y autoridades locales.
Los pagos, según la acusación, iban de 30 mil hasta 300 mil pesos mensuales. A cambio, presuntamente los beneficiarios brindaban protección, filtraban operativos militares y facilitaban el libre movimiento de integrantes del cártel en la zona de Culiacán.
Entre los nombres señalados aparecen funcionarios y exfuncionarios de seguridad estatal, así como figuras políticas locales. La acusación sostiene que algunos recibían hasta 300 mil pesos para evitar detenciones y perseguir a grupos rivales.
Las autoridades estadounidenses afirman que esta red permitía alertar a Los Chapitos sobre cateos, decomisos y operativos del Ejército y la Marina, lo que facilitaba mover droga, armas y dinero antes de cualquier intervención oficial.
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió que cualquier acusación debe sustentarse con pruebas formales y reiteró que México defenderá su soberanía y el debido proceso legal.
La Fiscalía General de la República ya solicitó formalmente a Estados Unidos la documentación completa para revisar la solidez jurídica de los señalamientos y determinar si existen elementos suficientes para proceder en territorio nacional.
El caso ha intensificado la crisis política en Sinaloa y coloca bajo presión a autoridades mexicanas en medio de crecientes tensiones diplomáticas con Washington.