El Gobierno federal podría perder la capacidad de contener los precios de la gasolina en México si el conflicto en Medio Oriente se prolonga más de un mes, advirtió el académico de la Universidad Panamericana, Israel Macías.
El especialista señaló que los subsidios y estímulos fiscales aplicados a combustibles como Magna, Premium y diésel han reducido los ingresos previstos por el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), afectando la planeación fiscal del gobierno.
De acuerdo con el análisis, si el conflicto internacional se extiende, el Gobierno federal enfrentará una caída mayor en la recaudación, lo que obligaría a realizar ajustes en el gasto público para cubrir compromisos presupuestales.
Esto podría traducirse en:
- Recortes a dependencias federales
- Menor inversión pública
- Ajustes en transferencias a estados
- Mayor presión sobre las finanzas públicas
El especialista advirtió que la Secretaría de Hacienda enfrentaría un escenario complejo, al tener que compensar ingresos que ya estaban contemplados en el presupuesto anual.
Macías recordó que el acuerdo con gasolineros para mantener precios máximos —24 pesos para Magna y 28.5 para diésel— es voluntario, por lo que podría romperse si los costos continúan al alza.
Indicó que los empresarios podrían abandonar el pacto si operar con esos precios implica pérdidas económicas.
Para mantener el control de precios, el gobierno tendría dos alternativas principales:
- Realizar recortes al gasto público
- Incrementar la deuda pública
El académico consideró que endeudarse sería la opción políticamente más sencilla en el corto plazo, aunque implicaría mayor presión sobre la deuda del país.
También advirtió que los ajustes podrían impactar presupuestos estatales y municipales si se decide redistribuir recursos para compensar la caída en ingresos.
Foto de Engin Akyurt