Las gasolineras en México avanzan hacia la automatización por la presión económica y el aumento de costos operativos. Empresarios del sector prevén que el modelo de autoservicio crezca de forma acelerada durante los próximos años.
Analistas estiman que más de 4 mil estaciones operarán con modalidades automatizadas hacia 2030. Actualmente, cerca de 500 gasolineras ya cuentan con sistemas de autocobro o autoservicio. La transformación ocurre mientras empresarios buscan mantener rentabilidad ante límites en precios al combustible.
El acuerdo voluntario con el Gobierno federal fijó un tope de 24 pesos para gasolina Magna y 27 pesos para diésel. Ante este escenario, empresas del sector comenzaron a reducir gastos operativos. Aldo Vargas, director de Kernotek, explicó a El Economista que el sistema funciona mediante bombas automatizadas, aplicaciones híbridas o pagos en tiendas.
La región norte del país concentra más adopción tecnológica por la cercanía con Estados Unidos. Ahí, consumidores conocen el modelo y lo utilizan con frecuencia. En contraste, el sur del país y carreteras mantendrán más tiempo la atención tradicional por hábitos locales.
Las nuevas generaciones también impulsan el cambio. Usuarios en grandes ciudades buscan rapidez y facilidad en pagos digitales. El comportamiento es similar al crecimiento de cajas de autocobro en supermercados y restaurantes.
Esta transición puede cambiar empleos, hábitos de consumo y la experiencia diaria de millones de personas que cargan combustible en México.