Un informe de la fiscalía general de Massachusetts documentó abusos sexuales contra casi 1,000 niños cometidos durante décadas por más de 270 clérigos católicos en tres diócesis del estado.
La investigación, publicada el 30 de septiembre, abarca las diócesis de Fall River, Springfield y Worcester. De acuerdo con la fiscal general Andrea Joy Campbell, el reporte identificó evidencia de que más de 270 miembros del clero abusaron de casi 1,000 menores a lo largo de un siglo.
Investigación revisó miles de documentos
La investigación comenzó en 2019 y examinó más de 300,000 páginas de documentos. También incluyó entrevistas con más de 100 personas, entre ellas víctimas de abuso sexual infantil.
Según el informe, las autoridades de las tres diócesis trasladaron en distintas ocasiones a sacerdotes señalados por abusos a otras parroquias y no informaron de manera sistemática las denuncias a las autoridades policiales.
El documento también señala que algunas denuncias fueron omitidas deliberadamente de los registros o descritas mediante expresiones codificadas y eufemismos.
La fiscalía identificó entre los factores que facilitaron los abusos una cultura de reverencia hacia los sacerdotes. El informe señala que, particularmente a mediados del siglo XX, algunos sacerdotes eran considerados figuras de especial confianza dentro de las familias, lo que facilitó el acceso a potenciales víctimas.
La mayoría de los casos ocurrió hace décadas
El informe indica que la mayoría de los abusos conocidos ocurrió antes de 2002, cuando los casos de abuso sexual cometido por miembros del clero adquirieron una mayor repercusión pública en Estados Unidos.
La investigación abarca todas las diócesis de Massachusetts, excepto la Arquidiócesis de Boston, que ya había sido objeto de investigaciones y amplio escrutinio desde 2002.
La fiscalía general señaló que buscó construir un registro lo más completo posible y expresó su expectativa de que el informe contribuya a fortalecer las medidas de protección infantil.
Diócesis ofrecen disculpas
La Diócesis de Worcester informó que estudiará el reporte para identificar posibles mejoras adicionales en sus políticas de protección infantil.
Por su parte, el obispo de Fall River, Edgar M. da Cunha, expresó tristeza por los hechos documentados y señaló que la diócesis ha desarrollado medidas para proteger a niños y adultos vulnerables.
Entre esas medidas mencionó la comunicación de denuncias a las autoridades policiales y el fortalecimiento de los protocolos de protección.
El informe no establece cuántos de los casos documentados habían sido previamente identificados o denunciados por las propias diócesis. La fiscalía general no había respondido a esa cuestión al momento de la publicación consultada.
Foto: ACI Prensa