El senador Enrique Inzunza acusó al gobierno de Estados Unidos de impulsar una campaña en su contra y contra otros funcionarios de Sinaloa, y sostuvo que el objetivo final sería afectar al expresidente Andrés Manuel López Obrador.
En una carta difundida tras anunciar su separación de la bancada de Morena, Inzunza rechazó las acusaciones estadounidenses que lo vinculan, junto con otros funcionarios sinaloenses, con Los Chapitos, una facción del Cártel de Sinaloa.
El legislador calificó los señalamientos como una campaña de “calumnias” y aseguró que, hasta ahora, no se han presentado públicamente pruebas que sustenten las acusaciones en su contra.
Inzunza sostuvo que la ofensiva tendría como propósito alcanzar políticamente a López Obrador, a quien describió como una de las figuras con mayor liderazgo moral y político del país.
Sin embargo, no presentó pruebas de que Estados Unidos tenga como objetivo específico al expresidente. Sus declaraciones forman parte de su posicionamiento político frente a los señalamientos que enfrenta.
El senador también relacionó las acusaciones con una controversia ocurrida en Chihuahua, donde previamente denunció desde el Senado la presunta participación de agentes de la CIA en operaciones realizadas en territorio mexicano.
Según su versión, los señalamientos en su contra podrían ser una represalia por haber cuestionado la actuación de autoridades de Chihuahua y de la gobernadora Maru Campos.
La salida de Inzunza de Morena ocurre en un momento de presión política por las acusaciones estadounidenses contra funcionarios de Sinaloa.
El legislador afirmó que asumirá personalmente su defensa jurídica y reiteró que busca evitar que su situación sea utilizada para cuestionar a la Cuarta Transformación.
Las acusaciones estadounidenses contra Inzunza continúan siendo un asunto controvertido y, hasta ahora, el senador sostiene públicamente que son falsas y carecen de sustento.