La tensión entre Irán y Estados Unidos escaló tras nuevas advertencias sobre el control del estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
El asesor militar iraní Mohsen Rezaei declaró que su país podría atacar buques estadounidenses si Washington mantiene operaciones de vigilancia en la zona. La advertencia ocurre después de que Estados Unidos implementara un bloqueo tras el cierre del estrecho por parte de Irán.
El estrecho de Ormuz es un punto estratégico por donde circula una parte significativa del petróleo global. Cualquier conflicto en esta región impacta directamente en los precios internacionales del crudo y en la economía mundial.
El aumento de la tensión se da en el contexto de enfrentamientos recientes entre Irán, Estados Unidos e Israel, lo que ha elevado el riesgo de una escalada militar en Medio Oriente. Analistas advierten que un conflicto abierto podría afectar el suministro energético y provocar volatilidad en los mercados.
Las declaraciones también incluyeron advertencias sobre posibles represalias si se intensifica la presencia militar estadounidense. Esto ha generado preocupación en la comunidad internacional por las consecuencias en seguridad y comercio global.
Para países como México, un escenario de conflicto en Ormuz podría traducirse en aumentos en el precio de la gasolina, afectando directamente a consumidores y sectores productivos.
La situación en el Golfo Pérsico se mantiene en desarrollo, mientras gobiernos y mercados observan con cautela cualquier movimiento que pueda escalar el conflicto.