Al menos cuatro personas han fallecido durante 2026 en enfrentamientos con agentes federales de inmigración en Estados Unidos, en el contexto de la ofensiva migratoria impulsada por el presidente Donald Trump, de acuerdo con un recuento publicado por CNN.
Los casos más recientes ocurrieron en Houston, Texas, y Biddeford, Maine. En el primero, el migrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años, murió el pasado 7 de julio tras recibir disparos durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Según la versión oficial, el conductor habría intentado embestir un vehículo de la agencia y poner en riesgo a un agente, quien respondió con su arma de fuego. Sin embargo, familiares y representantes legales de los ocupantes de la camioneta rechazaron esa versión y aseguraron que no existía un peligro inminente.
Días después, un ciudadano colombiano de 26 años murió durante otro operativo en Maine. Las autoridades estadounidenses no han revelado oficialmente su identidad, mientras continúan las investigaciones sobre el caso.
Estos hechos se suman a las muertes de Renee Good, ciudadana estadounidense que falleció en enero durante un operativo en Minneapolis, y del enfermero Alex Pretti, quien también perdió la vida ese mismo mes tras intervenir en un altercado entre agentes migratorios y una mujer durante una redada.
Además de los fallecimientos, durante este año se han registrado otros incidentes en California, Pensilvania, Nueva Jersey, Oregón y Los Ángeles, donde agentes federales dispararon contra personas durante operativos migratorios. En algunos casos, las autoridades argumentaron que los sospechosos intentaron escapar o agredir a los agentes, mientras que otros expedientes permanecen bajo investigación o han derivado en procesos judiciales contra funcionarios.
La intensificación de las acciones migratorias bajo la administración de Donald Trump ha incrementado el número de operativos en distintas ciudades de Estados Unidos, reavivando el debate sobre el uso de la fuerza, la transparencia en las actuaciones de los agentes federales y el respeto a los derechos humanos durante las detenciones de migrantes.