El Mundial 2026 despierta más preocupación que entusiasmo entre habitantes de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, según una encuesta realizada por investigadores de la UNAM y la Universitat de les Illes Balears. El estudio consultó a 460 personas en las tres ciudades sede del torneo.
Los resultados muestran un bajo nivel de entusiasmo hacia la competencia. El promedio de emoción registrado fue de 2.57 en una escala de cinco puntos. Además, la disposición para participar en actividades comunitarias relacionadas con el Mundial obtuvo una calificación de 2.54.
La principal inquietud de los encuestados es el impacto urbano. El aumento del costo de vida obtuvo una valoración de 4.67 sobre 5. También preocupan el tráfico, la congestión vial, el ruido y la contaminación. Estas percepciones superan ampliamente las expectativas positivas asociadas al evento deportivo.
Aunque muchas personas reconocen que el Mundial generará empleos y derrama económica, existe escepticismo sobre la distribución de esos beneficios. El investigador Luis Alfonso Escudero Gómez señaló que el torneo responde cada vez más a “la lógica del mercado, de la televisión y de las apuestas deportivas”. Por su parte, Álvaro López López afirmó que estos eventos funcionan como una “especie de lupa” que exhibe las desigualdades urbanas existentes.
Los especialistas también advirtieron que las inversiones para proyectar una imagen moderna de las ciudades pueden contrastar con zonas que continúan enfrentando rezagos históricos. Erick David García González destacó que estas investigaciones permiten conocer la opinión de quienes viven cerca de las sedes y suelen quedar fuera de la conversación pública.