¿Prohibir celulares en escuelas? Experta explica qué funciona

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Una especialista de la Universidad Iberoamericana asegura que la solución no está solo en prohibirlos, sino en enseñar a usarlos de forma responsable. Además, advierte que los jóvenes mexicanos pasan más de 7 horas al día conectados a internet desde su teléfono.

La posible restricción del uso de celulares en las escuelas ha reavivado el debate sobre el impacto de la tecnología en la educación. Sin embargo, especialistas advierten que prohibir los dispositivos por sí solo no resolverá los problemas de aprendizaje ni de salud emocional entre niñas, niños y adolescentes.

La doctora Cimenna Chao Rebolledo, directora general de Planeación Estratégica e Innovación de la Universidad Iberoamericana (IBERO), afirmó que el uso de teléfonos móviles debe regularse desde un enfoque pedagógico y no únicamente mediante prohibiciones.

La académica señaló que las y los jóvenes mexicanos pasan en promedio 7 horas con 32 minutos al día navegando en internet desde su celular, uno de los tiempos de conexión más altos a nivel mundial. En ese contexto, explicó que el entorno digital ya forma parte del desarrollo social, emocional y educativo de las nuevas generaciones.

De acuerdo con la especialista, el principal riesgo no es solo el tiempo frente a la pantalla, sino el desplazamiento de actividades como el deporte, la convivencia familiar y las relaciones sociales, además de fenómenos como la nomofobia, que es la ansiedad por quedarse sin acceso al teléfono móvil.

Chao Rebolledo destacó que la evidencia científica muestra que el uso excesivo y sin regulación puede afectar la atención, la concentración y la autorregulación. No obstante, también existen beneficios cuando la tecnología se utiliza con objetivos educativos claros.

Por ello, propuso una regulación basada en cuatro acciones: establecer límites al uso de dispositivos, fortalecer la alfabetización digital, incorporar la tecnología de forma gradual según la edad y contemplar excepciones por motivos de salud o accesibilidad.

Finalmente, subrayó que el reto no es eliminar la tecnología de las aulas, sino enseñar a utilizarla de manera crítica y responsable con el apoyo conjunto de escuelas y familias.

Foto: Ibero

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