El asesinato del empresario Alberto Prieto Valencia, ocurrido a plena luz del día en Zapopan, Jalisco, puso nuevamente en el centro del debate a las llamadas rifas colombianas, un esquema ilegal ligado a extorsión y cobro de piso. La Fiscalía del Estado de Jalisco investiga el ataque y no descarta una relación entre la víctima y este tipo de actividades, informó el secretario general de Gobierno, Salvador Zamora.
Las rifas colombianas operan bajo la apariencia de sorteos, pero comerciantes denuncian que la compra de boletos es obligatoria y funciona como pago de extorsión. Redes integradas por personas de origen colombiano, en alianza con grupos locales, han sido detectadas en zonas como el Mercado de Abastos de Guadalajara. Los boletos prometen premios, aunque rara vez se entregan. Investigaciones periodísticas de Mural documentan su presencia desde al menos 2021, además de su vínculo con préstamos “gota a gota”.