La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó una ambiciosa iniciativa de Reforma Electoral que busca transformar la estructura del Congreso y generar un ahorro del 25% en el gasto público. El proyecto, que será enviado al Congreso de la Unión el próximo lunes, tiene como eje central que todos los legisladores busquen el voto directamente en las calles, eliminando las listas cerradas diseñadas por las cúpulas partidistas.
Uno de los puntos más relevantes es la reducción presupuestal que afectará al INE, los partidos políticos y los tribunales electorales. La propuesta establece que ningún funcionario electoral podrá ganar más que la Presidenta. Además, a partir de 2030, se prohibirá la reelección consecutiva para cualquier cargo de elección popular, retomando el principio histórico de “Sufragio efectivo, no reelección”.+2
La reforma mantiene los 500 diputados, pero cambia radicalmente la forma de elegirlos:
- 300 diputados por mayoría directa.
- 200 diputados de representación proporcional, pero elegidos entre quienes obtuvieron los mejores resultados o mediante votación directa por circunscripción, eliminando el “pase automático” de las listas actuales.
- En el Senado, la cifra se reduce a 96 escaños, eliminando por completo los 32 senadores de lista nacional.
La iniciativa también prohíbe el uso de bots y regula la Inteligencia Artificial en campañas para evitar guerras sucias digitales. Asimismo, refuerza la prohibición del nepotismo, impidiendo que cónyuges o familiares directos hereden cargos de manera inmediata.
La mandataria subrayó que estas medidas no buscan crear un partido único, sino responder a la demanda ciudadana de un sistema político más austero y cercano al territorio.
Esta reforma representa el cambio más profundo a las reglas de competencia política en México de la última década, poniendo a prueba la austeridad republicana en el sistema democrático.