Los niveles de testosterona masculina habrían disminuido hasta un 54% en las últimas cinco décadas, según un análisis presentado en la reunión anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) 2026. El estudio, que reunió información de 118 mil 593 hombres de cinco países, revela una tendencia que preocupa a los especialistas y cuyo origen aún no está completamente claro.
Los investigadores analizaron seis estudios realizados entre 1972 y 2019 en Israel, Estados Unidos, Brasil, Finlandia y Dinamarca. Los resultados muestran una reducción promedio superior al 1% anual, con una aceleración del descenso después del año 2000.
Los expertos aclaran que esta disminución no se explica únicamente por el envejecimiento de la población. Incluso hombres de la misma edad presentan hoy niveles de testosterona inferiores a los registrados por generaciones anteriores.
Entre las posibles causas destacan el aumento de la obesidad, la diabetes tipo 2, la resistencia a la insulina y el síndrome metabólico. También podrían influir factores relacionados con el estilo de vida, como dormir pocas horas, el sedentarismo y la falta de actividad física.
Otra hipótesis que continúa bajo investigación es la exposición a disruptores endocrinos, sustancias presentes en algunos plásticos, pesticidas y productos de uso cotidiano que podrían alterar el equilibrio hormonal.
Los especialistas subrayan que tener niveles bajos de testosterona no significa automáticamente padecer una enfermedad. El diagnóstico requiere síntomas compatibles y al menos dos análisis realizados en condiciones específicas.
Asimismo, advierten que la automedicación con testosterona puede provocar efectos adversos, entre ellos la disminución de la producción natural de la hormona y una reducción temporal de la fertilidad masculina.
Aunque el descenso parece ser una tendencia real, los científicos coinciden en que aún falta determinar qué factor explica la mayor parte de este fenómeno.