Donald Trump llegó a Pekín acompañado de empresarios tecnológicos como Elon Musk y Jensen Huang, en una visita oficial centrada en comercio, inteligencia artificial y tensiones geopolíticas entre ambas potencias.
El mandatario estadounidense anunció que durante su reunión con Xi Jinping solicitará que China “abra” su mercado a las empresas estadounidenses de inteligencia artificial y tecnología avanzada.
Entre los temas prioritarios destaca la situación de Nvidia, que enfrenta restricciones regulatorias para vender en China sus chips de inteligencia artificial H200, considerados clave para el desarrollo de sistemas avanzados de IA.
Trump aseguró en Truth Social que pedirá a Xi permitir que compañías estadounidenses “puedan hacer su magia” dentro del mercado chino, mientras el gobierno de Pekín respondió que está dispuesto a ampliar la cooperación y gestionar diferencias con Washington.
La visita ocurre en medio de una frágil tregua comercial entre ambas economías y en un contexto internacional marcado por la guerra con Irán, las tensiones sobre Taiwán y la competencia tecnológica global.
Además del comercio y la inteligencia artificial, las conversaciones entre ambos líderes incluirán la venta de armas estadounidenses a Taiwán, tema al que China reiteró su oposición, así como posibles gestiones diplomáticas para contener el conflicto en Medio Oriente.