Ciudad de México, 18 de julio de 2026. La Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) manifestó su preocupación por la reducción del contenido de componentes estadounidenses en los vehículos ensamblados en México y Canadá, al considerar que la tendencia podría debilitar uno de los principales objetivos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC): fortalecer la integración productiva de Norteamérica.
Un análisis elaborado por la propia USTR revela que la participación del valor agregado de origen estadounidense en los vehículos y equipos de transporte importados desde México cayó de 23.1% en 2017 a 18.3% en 2024, mientras que el contenido de origen chino aumentó de 4.5% a 7.1% en el mismo periodo.
Al mismo tiempo, el valor agregado generado en México dentro de esos productos también creció, al pasar de 50.9% a 57.2%, reflejando una mayor integración de proveedores nacionales en las cadenas de suministro del sector automotriz.
En el caso de Canadá, el comportamiento fue similar. La participación de insumos estadounidenses disminuyó de 26.3% a 23.9%, mientras que el contenido chino avanzó de 3.3% a 4.2% y el canadiense aumentó de 49.5% a 52.7%.
Los datos forman parte de la evaluación que realiza el Comité Interinstitucional de Automóviles de Estados Unidos, organismo creado tras la entrada en vigor del T-MEC para supervisar el cumplimiento de las reglas de origen y evaluar el funcionamiento del acuerdo comercial en la industria automotriz.
Uno de los objetivos centrales del tratado fue elevar el contenido regional de los vehículos para incentivar la producción de autopartes dentro de Norteamérica y reducir la dependencia de proveedores de otras regiones, particularmente de Asia.
Sin embargo, el informe estadounidense advierte que, pese al endurecimiento de las reglas de origen implementadas con el T-MEC, la presencia de insumos chinos continúa creciendo en la fabricación de vehículos producidos en México y Canadá que posteriormente son exportados al mercado estadounidense.
El Comité, encabezado por la USTR e integrado por diversas dependencias federales de Estados Unidos, revisa periódicamente la evolución de las cadenas de suministro del sector, así como el cumplimiento de las normas de origen por parte de los fabricantes, información que será clave en las próximas discusiones sobre la aplicación y posible actualización del tratado comercial.
La industria automotriz representa uno de los pilares del comercio entre los tres países de Norteamérica, por lo que los cambios en la composición de las cadenas de suministro podrían influir en futuras decisiones de política comercial y en las negociaciones relacionadas con el T-MEC.